Al curioso e interesante investigador César Nureña, el 28/11/2024, le han publicado un conciso e interesante artículo en Anthropology News (de la useña American Anthropological Association): Abandonar el sistema de Salud: El kafkiano control de la anemia en el Perú: https://www.anthropology-news.org/articles/the-kafkaesque-control-of-anemia-in-peru/?fbclid=IwAR1tWVJIjjWWJUjarz_pgkGkwWKiI2RA0-VOcD1pMvkfwxwtkyp5MlzaIuk
Trata del problema del factor administrativo del sistema de salud peruano. Los servicios públicos (que no incluyen comunicaciones y transportes porque son servicios privados, no públicos, redundo) son pésimos y hasta paupérrimos en lo administrativo, en la gestión. Kafkiana es la administración pública. Los instrumentos de gestión están paupérrimamente entendidos y aplicados. En el Perú no hay administradores, es por esa razón que los servicios públicos, que necesitamos y tenemos derecho a que sigan siendo públicos, tienen facilísima propaganda negativa que se reproduce muy orgánicamente, casi sin necesidad de ayuda de los opositores de los derechos humanos.
Sin embargo, estos sí ayudan, intencionalmente, por ignorancia o por imitación en la fase de capacitación superior: en ninguna especialidad se enseña ni aprende ni investiga ni se innova respecto de gestión; se entregan instrumentos sin manual y sin experimento. Por lo menos 200 años de historia y ciencia administrativa son inexistentes en nuestro país. Ni qué decir de los últimos 50 años sin origen claro.
"La primera y principal razón del fracaso del plan peruano contra la anemia se encuentra dentro del propio sistema de salud. Aunque rara vez se reconoce explícitamente en las fuentes oficiales, diversos análisis dan cuenta de los grandes problemas causados por una burocracia sanitaria kafkiana, caracterizada por su ineficiencia, desorganización y desconsideración (como lo demuestran los informes de la Defensoría del Pueblo , el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, y organizaciones civiles)."
Otro factor es cultural, quizá más fácil de demostrar, en el cual individuos y comunidades no tienen derecho pleno a expresarse, a recibir, a intercambiar datos ni a participar efectivamente ni vinculantemente en su idioma.
En el Perú el derecho a la cultura, el derecho a la memoria y el derecho a las artes, esos tres derechos culturales fundamentales existen y están garantizados por el Estado que los ratificó en el 78, pero las universidades ni funcionarios ni administrativos ni gestores ni mucho menos políticos (por motivo obvio) se han enterado. ¿Por qué es obvio que los políticos no se hayan enterado de las garantías estatales acerca de derechos culturales? Primero, porque educativamente son gente de nuestro país, tan enterada de cuestiones de especialidad como cualquiera; segundo, porque también son fruto del sistema cultural, es decir, el que se sostiene en el discurso de que lo individual está sobre lo colectivo, cuando no hay una visión amplia ni lógica, sino una fácil oposición maniquea; tercero, porque un elemento clave de nuestra cultura, que influye en la forma del sistema es la corrupción generalizada; y cuarto, porque de plano se omiten y rechazan posibles características culturales epistemológicas que muy bien aportarían al desarrollo de la vida pública (y privada) en sus distintos aspectos.
"Voy a las 6 de la mañana, espero de pie, a veces sin desayuno, esperamos hasta la 1 de la tarde" Muchas mujeres reportan experiencias de autoritarismo, faltas de respeto y abuso". Ese es el pan diario en el Perú de los comunes: sin administradores y sin derechos humanos activos.
Espero que les guste el artículo de César, que está en el enlace más arriba, para informarse, para reflexionar y para decidir.
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